
Escuchando el último disco de The Shivers (¿Es que tenían un primero? Sí, de hecho hasta un segundo y un tercero) uno se pregunta si son un posible exponente más de la fiebre hipster o realmente hay donde escarbar. Ese contexto neoyorquino en el que se ha movido siempre Keith Zarriello, su frontman y voz principal, además del formar duo con una teclista y grabar sus canciones sin pizca de tecnología reciente… Hay algo que parece indicar una apariencia clara en lo referente a este disco.
Ni hablemos ya de referencias, porque aparecen nombres que desde hace algunos años no paran de citarse y dejan ronchas ya: The Velvet Underground a la cabeza, seguidos de un crisol de bandas plagadas de distorsiones lo-fi que no hacen sino marear la perdiz. Hablar de qué música hacen The Shivers, sobre todo en este álbum “In The Morning”, no les hace ningún favor porque acaban pareciendo o bien unos raros de cuidado, o bien unos amantes del collage sonoro sin personalidad alguna.
Pues bien, sabed que ambas impresiones son erróneas y que este disco merece ser tenido en cuenta como uno de los descubrimientos de este 2009. The Shivers han hecho un trabajo reposado, innovador pero por medios tradicionales, muy disfrutable aunque con algunas idas de olla esporádicas que son las que le ponen interés a lo largo de su duración.
El álbum se abre con “Just Didn’t Need To Know”, canción que tenéis aquí arriba para escuchar y que nos pone en situación con la voz de Keith, que suena conocida desde el principio. Poco a poco el tema va creciendo, se van amontonando las guitarras y sin darnos cuenta tenemos el primer hitazo del LP.
“African Passport” surge desafiante a robarle el puesto a su predecesora, de nuevo con su cantante fingiendo ser un jovencito Tom Waits en sus baladas más célebres. Joanne Schornikow empieza a hacerse notar al teclado y nos ofrece en ésta y la siguiente “Cold In The Morning #2″ algunos de sus mejores momentos. El mensaje es claro: es una música para dejarse llevar por lo que venga porque sea lo que sea, estará hecho con estilo.
La cuota de singles continúa con “Only In It For The $$$”; de primeras la más comercial del conjunto nos recuerda a unos Peter, John & Bjorn en la época en que sabían hacer canciones pegadizas, más lejana en el recuerdo que en la realidad. De nuevo una buena compenetración de guitarra y teclado.
En “Insane”, Keith Zarriello demuestra su crianza componiendo canciones acústicas en una granja en Montreal, con este leve pero reseñable escarceo por el folk tan sólo con su eléctrica, que prosigue nostálgico en “Sad Excuse”, el tema más sentido del álbum.
Para no delegar demasiado protagonismo, vuelve Joanne a la voz y teclado en “Diamonds” (la podéis escuchar abajo). Suenan de nuevo retozones en “Cheree”, la más volada sin duda con su ritmillo pseudo-bailable y los desvaríos de Keith al micrófono. Curiosa de todos modos.
“Firenze” y “Warm in the Morning” cierran el disco aparentemente. De nuevo medios tiempos, de nuevo composiciones delicadas hechas para agradar pero sin tiento, aunque en estas últimas parecen más enraizadas en los sonidos tradicionales americanos.
La impresión general que da este “In The Morning” es la ser un cúmulo de canciones muy diferentes en una primera revisión, pero en el que se aprecian cada vez más elementos de coherencia. También al revés, es un disco unido por los determinantes pasajes eléctricos y las voces de quienes los ejecutan, cada uno en su momento, pero acercándose en cada ocasión a estilos o perspectivas distintas. Por esa simplicidad y sofisticación, facetas que extrañamente conviven, esta banda desconocida parece haber encontrado el cabo para salir del pozo y darse a conocer como la revelación que seguramente serán con el tiempo.
http://www.vimeo.com/2373054

















La Biblia Intermitente es un blog/e-zine de periodicidad nula en el que, desde la perturbada visión de su creador (no hay más que ver el retrato arriba expuesto), se explica y analiza todo lo que le llega a través de sus sentidos. 




