La Biblia Intermitente

16 Mayo 2009

Wilco - Yankee Hotel Foxtros (pincha para descargar)

No cuesta imaginar que el sueño de cualquier grupo sea lanzar un disco como Yankee Hotel Foxtrot. No uno que sea musicalmente igual, primero porque ya existe y segundo porque si todas las obras maestras fueran iguales, qué mundo más aburrido sería. Me refiero a un álbum tan perfecto, espontáneo y renovador como fue éste en su momento, que pilló a todos por sorpresa aun viniendo de la ya consolidada propuesta que era Wilco. Si cada disco de esta banda se medía como un esfuerzo de evolución equivalente, con su cuarto disco de estudio lograban romper las escalas y ofrecernos un trabajo de otro nivel desconocido.

Empecemos por el dato curioso: ¿de dónde viene el nombre del disco? Al parecer Jeff Tweedy quedó sorprendido por la existencia y naturaleza de las grabaciones de The Conet Project, unas misteriosas emisiones radiofónicas de onda corta en las que, entre otras cosas acojonantes, una voz monótona de mujer repetía las palabras del alfabeto aeronaútico “Yankee Hotel Foxtrot” en aparente sentido codificado. Dichas pistas se escuchan al final de la canción “Poor Places”, lo que le ocasionó al grupo una demanda por derechos de autor (que era ilógica pues la procedencia de los sonidos era y sigue siendo desconocida)

Metiéndonos ya en faena, descubrimos en el álbum el momento creativo por el que estaba pasando la banda, sobre todo Tweedy. En su proceso de asimilación empieza a tomar nota del noise y se percibe una notable influencia de Jim O’Rourke (productor y ex-miembro de Sonic Youth) con quien colaboró e incluso grabó algunos temas junto al batería Glenn Kotche. Este músico se incorporaría posteriormente al grupo tras dar la patada a Ken Coomer por el resultado insatisfactorio que había impreso en las primeras demos de material para el siguiente disco.

Sin entrar en detalles sobre el proceso de grabación del álbum, porque para eso estará la segunda parte del artículo, sirva como breve resumen mencionar que no fue ni mucho menos fácil y dejó a Wilco al borde de la destrucción. Es evidente notar el desgaste que supuso escuchando los incontables matices de cada una de sus canciones. Desde las capas de ruido con que finaliza “Ashes Of American Flags” al tenso ambiente que provoca “Radio Cure” con su piano infrasónico y el ritmo periódico de bombo. En los temas se reconoce de primeras una estructura melódica asequible, pero a medida que se aprecian los detalles uno se da cuenta de lo que ganan con las distorsiones y artificios para nada gratuitos que abundan de principio a fin.

Mención aparte merecen dos de los temas estelares del álbum: “I’m trying to break your heart” y “Jesus, etc”, los cuales destacan no sólo en lo musical sino en las portentosas letras de Tweedy en las que hace gala de un costumbrismo en absoluto simplista y demostrativo de lo que había ganado la lírica del compositor con los años. Es que incluso las canciones que parecen menores en un principio, como “Kamera” o “Pot Kettle Black” son pegadizas y tienen una gran labor de instrumentación detrás. O también se puede decir de “Reservations” que hasta con los más de cinco minutos de ruido finales resulta un cierre sobrecogedor. Ruido que, por cierto, no fue causa del fichaje de O’Rourke para co-producir y mezclar el disco sino más bien al contrario, porque fue él quien sugirió eliminar algo de distorsiones a las tomas originales.

Pensar que este disco estuvo a un paso de no salir nunca y que empezó su andadura siendo colgado en pleno 2002 de forma gratuita para descargar, precisamente por ese motivo, da que pensar. Con Yankee Hotel Foxtrot, Wilco se convirtieron en abanderados del cambio: portaron el estandarte del alt-country como revolucionarios de un género que pretendía llevar a una nueva edad dorada a la música norteamericana; se posicionaron antes que muchos grupos de su talla ante el fenómeno de las descargas (nunca han atacado las filtraciones, si bien aconsejan gastar el dinero igualmente en acciones benéficas) y acercaron la música popular a un nuevo grado de perfeccionamiento en todos los niveles. La crítica y las ventas acompañaron bastante bien a una propuesta innovadora pero sustentada en raíces por todos conocidas, y no es para menos cuando lo que tienes entre manos es, indiscutiblemente, una joya musical como se ven muy pocas.

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palabra de visualmethod el 16 Mayo 2009 @ 3:01

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