Vamos a empezar un pequeño repaso desperdigado a lo que ha sido este pasado año 2008 en lo que a discos se refiere. Algunos serán obvias referencias que muchos habréis leído y escuchado a partes iguales, y otros espero que sean placenteras sorpresas.
Hoy nos toca visitar el último compendio de canciones de Joseph Arthur en su última formación con los Lonely Astronauts. Un disco titulado ‘Temporary People’ que ya desde sus primeros acordes golpea los oídos con honestidad, mostrando inmediatamente sus cartas: la sucesión de temas se balancea entre el alt-country y el rock americano de pura cepa en todas sus posibles formas y condiciones, comenzando por ese bombazo musical que da título al disco y que se coloca casi sin pretenderlo en lo mejorcito en año.
Pasados unos minutos de esta primera canción, pocos son los que pueden dudar de que la banda de la que se ha rodeado Joseph Arthur tiene tablas sobre el escenario; demuestran perfectamente su dominio de los instrumentos y además saben aportarlos con la cadencia justa que requiere cada momento, incluyendo su apoteósico final con riffs que poco menos que ponen los pelos de punta.
Temporary People es un disco de letras muy personales, con ese matiz creyente pero nunca beato del que tiene poco por perder pero lo justo a lo que agarrarse. En ‘Faith’, potencial single, nos lleva a capillas donde rubias cuarentonas pasan el cepillo en busca de unos dólares como único dios al que acaba uno adorando. En ‘Heart’s A Soldier’ acuden los personajes desahuciados. Los coros vuelven a recordarnos a un Nick Cave dramático que pide espectáculo de las miserias.
Las composiciones a veces van deshaciéndose en siniestros compases de barra de bar, como en la oscura ‘A Dream is Longer than the Night’, donde Arthur arrastra su falsete quebrado por escalas que parecen no terminar, que se desvirtúan hasta que ya ni siquiera quedan fuerzas para terminar una frase.
A falta este último año de un discazo de Wilco (esperemos que caiga uno en próximos meses) ha servido el descubrimiento para confirmar a un artista llamado por los caminos del culto. Terrenos mal iluminados que no lo proyectarán tan lejos como se merecería pero que nos han dejado este disco al que le auguro un nada transitorio paso, sino más bien se quedará a vivir en mis oídos mucho tiempo.



















La Biblia Intermitente es un blog/e-zine de periodicidad nula en el que, desde la perturbada visión de su creador (no hay más que ver el retrato arriba expuesto), se explica y analiza todo lo que le llega a través de sus sentidos. 




