Vivimos en un periodo musical extraño, de amplísima oferta y consumo rápido. Seguro que si eres un melómano compulsivo o tienes como amigo a alguno como yo, te encuentras todos los días tres o cuatro discos en cola para escuchar. Incluso puede suceder que discos o artistas que pueden llegarte a gustar, por alguna causa o el oscurantismo de los medios, se te escapan a lo largo de los años.
Para aportar un granito de arena a solventar ese problema, he decidido intercalar algunos posts de opinión sobre lanzamientos actuales con pequeñas retrospectivas de grupos o artistas a tener en cuenta, que han sido un poco tapados y podrían interesar a alguien.
Jim Noir, el solista que nos corresponde hoy, es el alter-ego de Alan Roberts, un mancunian de pura cepa que grabó sus primeros temas en casa de sus padres a los 18 años. De esas canciones escogió para ir lanzando un par de EPs y un larga duración titulado “Tower Of Love” entre los años 2004 y 2005. Un debut donde se veía una gran influencia del pop inglés y estadounidense más tradicional, empezando por los mismísimos ‘fab-four‘ o los Kinks más psicodélicos, las armonías vocales de los Beach Boys y una voz que recuerda a Brian Wilson, Steve Mason o a veces Beck, lo que unido a una producción dominada por sonidos electrónicos lo sitúa cerca de estos estilos más actuales.
De este disco se pueden sacar un porrón de singles muy aprovechables: la exquisita “I Me You I’m Yours”, canción que salvo por sus sintetizadores sobre todo al principio jamás pensarías que ha sido grabada este siglo; animada resulta “Computer Song”, con unos coros geniales muy en la línea de The Millenium, por ejemplo; “In The Key of C”, de arreglos bucólicos y letra simpática y sencilla. Porque ahí radica también alguno de sus puntos flojos: en algunas de sus canciones la letra se repite bastante y no resulta tan inspirada como aparentan las composiciones melódicas. Un mal menor que no impide que las sigas tarareando.
Os dejo sin embargo con dos vídeos de un par de temas que se licenciaron en varias ocasiones: la primera, “Eanie Meany” fue escogida para el spot de Adidas más celebrado del pasado mundial de 2006. En cuanto a “My Patch”, canción que abre su disco de presentación, a muchos poseedores de Little Big Planet os sonará como una de los temas más graciosos de su banda sonora.
Su segundo disco, lanzado este mismo año y titulado como su propio nombre artístico (a su vez casi prestado de un humorista inglés) ahonda más todavía en sintetizadores y efectos. No resulta tan fresco ni destila la personalidad que el anterior, pero posee canciones igual de alegres. Personalmente me encanta el estribillo de “Happy Day Today” aunque no sea hoy un happy day, es una buena canción a la que acompañan otras como “Look Around You” o “What U Gonna Do”.
Es esta la discografía básica de un artista que ha decidido afincarse en las bases del pop y experimentar desde ahí, al que espero que le vayan bien las cosas porque aún tiene discos y años por delante para hacerse más conocido. También espero que os haya interesado y si os pica la curiosidad os lo dejo más fácil que nunca:
Clicad en las portadas para ya sabéis qué.





















La Biblia Intermitente es un blog/e-zine de periodicidad nula en el que, desde la perturbada visión de su creador (no hay más que ver el retrato arriba expuesto), se explica y analiza todo lo que le llega a través de sus sentidos. 




