
La fama viene con regalos extra. Hace 10 años Apple era la empresa que fabricaba ordenadores de colorines que no conocía nadie; hoy en día está en boca de todos gracias a dos o tres inventos muy bien vendidos y una notable presencia en Internet. Yo me pregunto dónde queda el papel jugado por la enorme calidad de sus productos que hasta hace poco ha sido argumento incontestable esgrimido por los maqueros de siempre. Quizás por eso hoy en día se da un rechazo a la marca de la manzana que la sitúa en una posición equivalente a la de Microsoft hace una década.
La verdad es que me divierto leyendo las críticas de los ‘Apple-haters’, en parte porque se les nota tan cínicos y sulfurados que resulta hasta cómico, y también en parte porque no les falta razón. Pongamos el iPhone como ejemplo más reciente: la empresa de Cupertino lanzó un dispositivo que aun con carencias evidentes, puede presumir sin paliativos de haber revolucionado el sector con un móvil tan usable que cualquier teléfono contemporáneo parece de la prehistoria, siendo técnicamente mejor. Lo malo es que entierra esa ventaja inicial con un precio prohibitivo y unas condiciones abusivas por su parte y por la de las empresas que lo distribuyen. En este país además con el plus de encargarse Telefónica, la multinacional más cateta del mundo.
A pesar de todo, poseo un iPhone y afortunadamente es el producto que esperaba tener o incluso mejor. Lo conseguí de importación hace 9 meses por 270€ gracias a un buen amigo y tras liberarlo, disfruto de todas sus posibilidades y no echo en falta sus defectos porque tampoco los había notado en teléfonos anteriores. Hago cosas que ya podía hacer con móviles más antiguos pero no me había dado por aprovechar, digamos que es un gadget que te invita a usar sus funciones, no están de adorno. Y entre ellas se encuentran sus aplicaciones de terceros, que por suerte cuentan desde junio con una plataforma oficial de Apple llamada App Store.
En esta primera parte vamos a desgranar cinco de las que más utilizo y espero que os sirva de referencia para saber qué y cómo hacer algunas de las cosas más útiles de un iPhone.
Stanza
Seguramente la aplicación no preinstalada que más uso y durante más tiempo. Es un lector de e-books sobresaliente en casi todos sus apartados: es rápido, tiene bastantes opciones de configuración, organiza perfectamente los libros con carátulas y todo, dispone de un repositorio de libros gratis (en inglés) y lo mejor, que no cuesta ni un duro. De momento. Hay que tener el programa de escritorio para pasarle los libros por WiFi pero merece la pena. También ocurre que a veces convierte los libros regular y no separa los capítulos, quizás más adelante explique en un tutorial cómo editar un PDF o DOC para exportarlo y que se vea en condiciones. Llevar siete u ocho libros en los viajes en tren es impagable. Imprescindible para los lectores.
Air Mouse
Un trackpad/apuntador que aprovecha las capacidades táctiles y el acelerómetro del iPhone. Tiene un modo de gestos que hace que el puntero se mueva inclinando el móvil, pero es poco preciso y lento en el movimiento horizontal; es en el manejo del trackpad donde destaca por su precisión y reproduce por el altavoz los clicks muy fielmente. Un sustituto del Apple Remote muy eficaz que por desgracia cuesta 4,99€.
Twinkle
Hay un gran cisma entre los usuarios de iPhone sobre cuál cliente de Twitter usar: Twiterrific o este. Yo me he decantado por Twinkle porque me gusta su formato, sus posibilidades extra como ver el mapa del mundo y cómo aparecen cada cinco segundos los tweets más recientes, lo completo que es para subir fotos y demás. Pero involuntariamente lo que más me atrae es que es la versión oficial y es gratis, cosa que Twitterrific no puede decir, porque la versión “buena” sin publicidad es de pago.
Simplify Media
Una aplicación con posibilidades varias. Y es que instalando un programa cliente en tu ordenador, te permite escuchar tu biblioteca de iTunes de forma remota en tu iPhone, con lo que tienes ventajas como el ahorro de espacio en su memoria, la amplia colección de música que puedes llegar a poseer en tu mano y la opción de compartir la contraseña de tu biblioteca de forma que todo el que disponga de esta app en su móvil puede escuchar tu repertorio de canciones. Ideal para los que tienen conexión 3G, aunque aviso que es un come-cuota-de-datos de primer nivel. También achacarle otras dos cosas: que no lee la biblioteca de dispositivos externos como un iPod y que era gratis pero ya no lo es; vale 2,99€.
BeejiveIM
Termino con la que es una de las mejores (también más caras) aplicaciones que he visto en un dispositivo portátil, y que me ha sorprendido porque supera en varios aspectos a los clientes de mensajería más prestigiosos para PC y MAC. Permite conectarse a las redes más importantes, soporta avatares, historial de conversaciones, varias cuentas a la vez, emoticonos y envío de fotos en las ventanas de chat. Vamos, que tiene de todo. Incluso por no poder estar conectado en segundo plano (limitación del iPhone, no del programa) puedes decirle que te mantenga online y te notifique mensajes nuevos por mail. ¿Su principal pega? Cuesta 10,49€ que para un programa que suele salir gratis en ordenadores es un poco burrada. Pero los vale.
Me he dejado muchas aplicaciones por mencionar: Facebook para redes sociales; Midomi, la caza-canciones; el solitario SolFree o la conversión de Katamari Damacy; Fring, el programa para Skype por excelencia… Tan solo espero que os haya servido este pequeño repaso para picaros la curiosidad. En próximas entregas irán apareciendo las cinco apps en otras dos categorías: programas de repositorio para iPhones con jailbreak y web-apps que corren bajo Safari Mobile.
No dudéis en recomendarme más de cada tipo en los comentarios.


















La Biblia Intermitente es un blog/e-zine de periodicidad nula en el que, desde la perturbada visión de su creador (no hay más que ver el retrato arriba expuesto), se explica y analiza todo lo que le llega a través de sus sentidos. 




