En el mundo de la comedia, como en otros tantos, hay obras adaptadas a su tiempo, obras adelantadas a su tiempo y por último algunas atrasadas a su tiempo. Dentro del último grupo puede venir a la cabeza Escenas de Matrimonio (¿alguien se habrá dado cuenta de que José Luis Moreno nos quiere colar un mal plagio de Los Roper para dar de comer a sus actores, amigos y efebos?) pero para lo único que daría es para contar el número de clichés rancios que se vomitan por minuto. No obstante, otras series se convierten en fuente de risas precisamente por su condición de anacrónicas.
La británica Garth Marenghi’s Darkplace encuentra la fórmula del humor precisamente en la pretendida recreación de una serie de misterio y terror de los 80, con bajo presupuesto, escasez de medios y nulo talento por parte suya y del equipo que lo acompaña. Y lo hace de la forma más fiel, casi obsesiva, que una parodia de este estilo haya intentado nunca. Hablamos de serie Z de la peor calaña, y que se regodea de ello.
Todo parte del propio Garth Marenghi, interpretado por Matthew Holness, del que tan solo conocía su papel de informático en la versión original de The Office. Aquí da vida a un escritor de novelas de terror muy inspirado en un Stephen King al principio de su declive creativo, pero que en este caso toca fondo como escritor, aunque no quiere creérselo. Para sí mismo es un autor, un agitador de sueños y además de sus portentosas cualidades literarias un excelente pintor y actor. Es por eso que decide llevar sus propias obras a otros medios, para que todos comprueben su excelente manejo en todos los ámbitos del arte.
Las peripecias metalingüísticas de Garth Marenghi comienzan con dos obras de teatro ideadas por Holness, encarnando a Marenghi y por Richard Ayoade (a quien conoceréis por hacer de Moss en The IT Crowd), quien hace de su editor Dean Lerner, y que tuvo también su propio programa. Fright Knight y Netherhead fueron obras de bajo presupuesto premiadas por su (in)intencionado sentido del humor en los Perrier Awards, antesala de lo que sería la serie de TV que nos ocupa.
Cada episodio de los seis que se grabaron, se inicia con una introducción a cargo del propio Marenghi en la que lee un fragmento de uno de sus libros de forma bastante absurda y penosa, y explica lo grande que es y lo incomprendida que fue su serie ya que los directivos del Canal 4 decidieron no emitirla una vez rodada debido “a que era demasiado revolucionaria para su tiempo”. La verdad se nos muestra una vez iniciado el pseudocapítulo.
Garth Marenghi’s Darkplace, la serie dentro de la serie, era una suerte de terror y acción absolutamente estereotípica que se desarrolla en un hospital, cuyos médicos y directivos son interpretados horrorosamente por los propios Marenghi y Lerner, además de Todd Rivers (Matt Berry en la vida real y Dr. Lucien Sánchez en la serie) y Madeleine Wool (Alice Lowe en la vida real y Dr. Liz Asher en la serie).
Pero no solo las actuaciones son malas; en cada episodio son continuos los errores de raccord, montaje, planos desencuadrados, abuso de la cámara lenta, efectos especiales defectuosos o cantosos, efectos de sonido inapropiados, voces dobladas a destiempo, filtros difusores, mala iluminación, fondos pintados, personajes que miran a cámara, etc. Y qué decir de los guiones… Baste el ejemplo de que el tercer capítulo se inicia con un alienígena de cartón piedra con forma de ojo gigante y con un pene de medio metro sodomizando a un paciente.
Intercalados entre las escenas nos encontramos además testimonios de Marenghi, Lerner y el resto de reparto, al estilo de The Office, hablando de las particularidades del rodaje y de cómo habría cambiado el mundo del terror una serie como esta. Una serie en la que los personajes salen de una sala vestidos con trajes de esgrima o en albornoz después de ducharse, en la que el protagonista puede toser mientras narra sus propios pensamientos, o haya una persecución entre un médico y un mono en bici… y que suene el ruido del motor de una motocicleta.
Desgraciadamente como suele pasar en este tipo de producciones, se rodaron pocos episodios (es norma en la televisión britanica) y no se renovó por una segunda temporada debido a las audiencias, un irónico destino. En parte le hizo un favor, pues esa única temporada les quedó redonda y un resultado tan brillante es difícil que se volviera a repetir. Actualmente se edita en DVD, se puede adquirir por medios tradicionales, por medios menos ortodoxos y también lleva tiempo disponible en Youtube, cuyos fragmentos os dejo en versión original. Si se os da bien el inglés os sugiero que le deis una oportunidad, no tiene desperdicio.
Como dice el propio Marenghi: “Con este show buscaba que la gente riera, llorase… y se cagase encima. Todo a la vez”
Puedes ver los seis capítulos de esta serie a través de Youtube (mientras duren) en los siguientes enlaces:
Capítulo 1: Parte 1 | Parte 2 | Parte 3
Capítulo 2: Parte 1
Capítulo 3: Parte 1 | Parte 2 | Parte 3
Capítulo 4: Parte 1 | Parte 2 | Parte 3
Capítulo 5: Parte 1 | Parte 2 | Parte 3
Capítulo 6: Parte 1 | Parte 2 | Parte 3



















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