La música, como la trayectoria de una bala de cañón, tiene su momento. Esta es una revelación sencilla de comprender pero triste de asumir, puesto que por no encontrar su hueco en nuestras vidas, muchos discos se han quedado en el olvido, probablemente ninguneados sin causa alguna por tiempo indefinido. Como una pieza de puzzle que caiga en su sitio al arrojarla, valga el ejemplo que nos deja cierta canción reciente, es cuestión casi de casualidad que llegue a nuestras manos ese tema, ese disco que no dejamos de escuchar en un tiempo; al menos, durante el cual la pieza siga encajando en nuestras vidas.
Este Open Letter To The Disappeared de The French Semester es uno de esos lanzamientos que pasan por mi iTunes gracias a mi anónima ociosidad entre los foros de CommonPeopleMusic. Allí los desinteresados parroquianos lanzan rapidshares y recomendaciones al aire, supongo que no con la intención de ver cuál llega más lejos, sino con la de hacer encajar la pieza en su sitio, para que otro vaya a su pequeño rinconcito y haga de la tontería un bucle.
En cuanto al grupo, lo que he descubierto al documentarme es que se trata de un cuarteto californiano que debuta con éste su primer LP, y por ahí salen referencias lo-fi y de rock americano clásico como para parar un tren: de entre todas ellas me quedo sin duda con unos The Hollies o The Byrds, o con unos más recientes Pavement, Guided By Voices o los Built to Spill menos densos de There’s Nothing Wrong With Love. También me vienen a la cabeza los Flake Music (pre-Shins), salvando las distancias vocales, y lo pegadizo y sencillo de grupos como The Pastels.
Dejando a un lado la ráfaga obligatoria de grupos, lo cierto es que la mayoría de los quince temas que componen el disco tienen personalidad propia dentro del conjunto. No destacan especialmente por las letras, originales por momentos aunque bastante insustanciales, pero tampoco creo que encajaran composiciones más elaboradas. En realidad la gracia de este álbum se encuentra precisamente en eso, en lo bien que se dejan llevar sus melodías para que, sin que nos demos cuenta, tengamos muchas de sus canciones repitiéndose en nuestra cabeza.
Supongo que como suele pasar, que nos enganche depende mucho de qué tal se acomode este volátil y pasajero capítulo de rock indie en nuestras vidas. Puede ser que fuera lo que el cuerpo me iba pidiendo, una oculta añoranza por el verano que ya quedó lejos, o realmente The French Semester ha hecho un buen trabajo, no excepcional, pero realmente efectivo a la hora de calar en el melómano que llevamos dentro. Eso queda a juicio de cada uno tras mi evidente recomendación; escuchad aunque sea un poco de ellos y me decís.



















La Biblia Intermitente es un blog/e-zine de periodicidad nula en el que, desde la perturbada visión de su creador (no hay más que ver el retrato arriba expuesto), se explica y analiza todo lo que le llega a través de sus sentidos. 





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